Aunque la mera mención de hacernos una vasectomía nos hace temblar, lo cierto es que es uno de los mejores métodos de contracepción definitiva, más sencilla y segura que la ligadura de trompas de las mujeres (vía The New York Times). La nueva técnica se ha inventado en China y no requiere realizar incisión con bisturí. El médico localiza los conductos espermáticos con sus dedos palpando a través de la piel del escroto. Con una maniobra introduce un pequeño gancho a través de la piel, inutiliza los conductos y el esperma deja de fluir por ellos. En fin, prometen que parezca lo que parezca no es una nueva técnica de tortura china, es menos cruenta que la que se emplea habitualmente y la recuperación es más rápida; aunque la idea sigue acongojando.

