"Cá uno es cá uno y tiene sus caunás" (vía Science Daily). La medicina personalizada va avanzando despacito, pero sin pausa, y no hay duda de que acabará siendo moneda común para realizar diagnósticos y tratamientos. No hay enfermedades, sino enfermos; y los diagnósticos y las terapias de patologías como el Alzheimer o los innumerables tipos de cáncer señalan diferentes dianas en cada uno de nosotros y, más aún, en cada uno de nuestros tejidos dañados. La información genética nos permite leer el manual de instrucciones de cada una de nuestras células. Ahora le toca a la administración empezar a comprar gafas de lectura.