La cirugía avanza con rapidez y habilidades propias del mago David Copperfield. Ahora los cirujanos están poniendo de moda extraer los órganos averiados por los orificios naturales para evitar la vieja técnica de despanzurrar la barriga y sacar a través de ella las vísceras pachuchas. El último grito en alta tecnología de embutidos humanos se ha visto en un hospital de Sevilla, donde han conseguido retirar a través de la vagina un riñón cargadito de piedras. La paciente se ha recuperado de su lesión rápidamente y sin efectos secundarios ni cicatrices visibles. No se conoce si a la vagina afectada le habrá hecho mucha gracia convertirse en semejante desagüe de casquería; ella que de natural ha estado biológicamente reservada a los altos y exclusivos hábitos naturales de dejar pasar bebés y administrar orgasmos.