Cuanto más apeste menos se asfixiará
Si cuando hace ejercicio su cuerpo se empapa en sudor rancio y apestoso, conténtese. El aguita que está expulsando por las axilas, la espalda y por cualquier otro lugar remoto de su cuerpo serrano le está protegiendo de sufrir una crisis asmática que le podría dejar asfixiado y rendido a los estertores y escupitajos del destino. ¿Acaso no es mejor oler mal que morir entre sibilancias y jadeos? La revista Chest revela en su último número que los mismos mecanismos que fijan el "volumen" de sudor que eliminamos cuando hacemos deporte determinan también la cantidad de agua que segregan las vías aéreas. Como consecuencia, las personas que transpiran menos son las que tienen los pulmones más secos, lo que los hace más susceptibles a estrecharse y con ello a que se altere la respiración durante el ejercicio. Los resultados se obtuvieron tras someter a pruebas de esfuerzo a 56 marineros sanos, a los que se indujeron crisis asmáticas y se evaluó después la cantidad de sudor que desprendían sus pechos lobos. Les doy mi palabra de honor que la revista Chest, Pecho en inglés, pese a su nombre y al tufo que desprende este estudio, no es un manual gay, sino una prestigiosa publicación científica dedicada a divulgar los nuevos tratamientos contra las enfermedades del sistema respiratorio.
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eltioantonio dijo
Si que es una revista de prestigio, como otras, ya me lo buscaré y le dare una mirada.
Saludos
10 Septiembre 2008 | 07:17 PM