La crisis económica afecta seriamente a los penes. Los urólogos han dado la voz de alarma: las consultas se están llenando de pacientes aquejados de estrés, ansiedad y baja autoestima que son incapaces de mantener relaciones sexuales satisfactorias al escasearles las erecciones. El vigor eréctil se ha convertido así en un indicador de la salud financiera y económica de mayor precisión que el Dow Jones, el Nikkei o el IBEX 35. De momento, las medidas que tratan de poner en marcha los gobiernos para salir de la crisis olvidan incomprensiblemente establecer ayudas directas a los penes, que necesitan más estímulos que la banca internacional. Como primera medida, Obama debería invitar a un representante de las mingas a la cumbre del G 20 en Washington, pues es indiscutible que el miembro viril cumple dos de los criterios establecidos para disponer de plaza en la reunión: es una de las principales potencias mundiales y, al tiempo, una potencia emergente. De momento, la ciencia médica recomienda a los varones algunas medidas menores para recobrar el vigor, como evitar las cenas copiosas, no fumar o beber alcohol antes de dormir y no ver o vivir escenas violentas previamente antes de irse a la cama. También recuerda que para tratar los síntomas leves de la ansiedad, son menos agresivas para la salud las aspirinas que los psicofármacos o los analgésicos enriquecidos con cafeína o codeína.