A medida que cumplimos años, tomamos menos medidas para practicar sexo seguro. Lo ha revelado una investigación británica realizada entre 11.000 personas, que ha comprobado que las parejas mayores de treinta o cuarenta años se dejan llevar en sus primeros contactos sexuales por la lujuria y el desenfreno libidinoso, y dos de cada tres olvidaron ponerse el condón. En contraste, los científicos observaron (se entiende que mediante encuestas y no con los ojos) que dos tercios de los chicos y chicas veinteañeros usaron el preservativo en sus relaciones con sus nuevas parejas. Los peores resultados se comprobaron en las parejas donde la diferencia de edad era de cinco o más años y ellos eran mayores que ellas, una circunstancia en la que apenas se emple el condón. Los expertos advierten en el International Journal of Epidemiology que la tendencia a mantener sexo inseguro entre los maduritos es muy preocupante, y recuerdan que cada año se incrementa significativamente el porcentaje de enfermedades de transmisión sexual que se diagnostican. Hacemos desde aquí un llamamiento general a divorciados y divorciadas, viudos y viudas y a solteros y solteras recalcitrantes a que lleven condones en los bolsillos y guarden las formas. Aunque les parezca increíble, esta noche podrían terminar durmiendo con un extraño o una extraña y la marcha atrás sólo sirve para aparcar el coche.