Científicos holandeses han desarrollado un método para descifrar, interpretando imágenes del cerebro, qué y a quién estamos escuchando. Para ello se emplea una batería de neuroimágenes obtenidas con resonancia magnética. Los datos se analizan con un programa informático que es capaz de extraer la información oculta en el cerebro. Estas “huellas neuronales” que se obtienen en la corteza auditiva son sólo un primer paso para acabar descifrando algo mucho más complejo: nuestro propio pensamiento. De momento, los resultados han permitido conocer que el procesamiento del sonido se expande por la masa encefálica más de lo que se pensaba hasta ahora. ¿Imaginan las posibilidades que se abrirán cuando podamos someter a alguien a un lector de pensamiento? Infinidad de personajes ilustres quedarían en evidencia si conociésemos qué es lo que piensan de verdad. Quizás también nosotros mismos...¡glub!